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La nueva banca en 2021 ante el reto Fintech y los Neobancos

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La banca tradicional tendrá que reinventarse para solucionar los nuevos retos de un mundo cada vez más digitalizado. Sin duda, las Fintech han supuesto un punto de inflexión en la innovación del sector financiero en todo el mundo y ambos grupos cada vez están más dispuestos a colaborar. Pero no es el único actor que ha surgido recientemente, también están los neobancos. ¿Sabes qué son los neobancos y en qué se diferencian? ¡Sigue leyendo!

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¿Qué son los neobancos? Diferencias entre los actores del mundo financiero

Antes de empezar a hablar de los nuevos retos de la banca tradicional y lo que le espera para 2021, veamos qué actores existen en el mundo financiero actual y en qué se diferencian.

Banca tradicional

La Banca tradicional ofrece un amplio catálogo de servicios y productos financieros a través de múltiples canales. Entre otros, las sucursales, teléfono, banca online o la propia app. Además, cuentan con licencia bancaria. Por ejemplo, Santander y BBVA.

Banca digital

Más tarde llegó la banca digital, un paso más allá de la banca tradicional. La banca digital ofrece servicios y productos financieros también a través de múltiples canales, en este caso fundamentalmente digitales (la web y la app) pero sin dejar de lado la atención telefónica. El catálogo de productos no es tan amplio como en el caso de la banca tradicional y también dispone de licencia bancaria. Por ejemplo, Openbank, que es la firma digital de Santander, o EVO, que es la firma digital de Bankinter.

Neobancos

Los neobancos, por contraposición de la banca tradicional, tienen una operativa exclusivamente digital. Es decir, son accesibles en cualquier momento. Cuentan con un catálogo más acotado y con costes y comisiones más reducidas. En el punto de comisiones los neobancos tienen más similitudes con la banca digital. No todos los neobancos tienen la licencia bancaria. Por ejemplo, por un lado tenemos N26, uno de los neobancos que sí dispone de licencia y centra su oferta en una tarjeta y cuenta sin comisiones y, por otro lado tenemos Revolut, cuya propuesta de valor se enfoca en el cambio de divisas.

BigTech

Las BigTech agrupan las empresas tecnológicas más grandes del mundo. A su favor cuentan con grandes bancos de datos susceptibles de ser monetizados. En occidente tendríamos las grades GAFAs, es decir, Google, Amazon, Facebook y Apple, pero PayPal, Samsung y Microsoft también podrían estar dentro de este grupo. Por otro lado, en Asia tendríamos las BAT, que incluyen las empresas chinas Baidu, Alibaba y Tencent. Este top 7 de empresas se encuentran en el top 10 compañías de mayor capitalización bursátil.

Fintech

Las Fintech son las startup que están empleando esa tecnología más actual para ofrecer productos o servicios financieros. A diferencia de las BigTech no cuentan con ese capital pero sí que les une su base 100% tecnológica. Un ejemplo sería Fintonic, una App Móvil de gestión de finanzas personales diseñada para organizar el dinero y ahorrar, y Finizens, que se trata de un gestor automatizado de inversores.

TelcoBanks

Al igual que las BigTech, van un paso más allá en la monetización de sus clientes. En este caso serían los clientes de los servicios de telecomunicaciones. En España contamos con, por ejemplo, Orange Bank.

¿Cuáles son los retos de la banca para 2021?

Como sabemos, el futuro de la banca pasa ahora mismo por un momento de gran incertidumbre. No sólo se enfrenta a los grandes desafíos provocados por la pandemia, sino también a aquellos retos que ya afrontaba el sector.

Los bancos e instituciones financieras, tradicionales emisores de productos financieros, llevan un tiempo librando una batalla para posicionarse, adecuando su marketing a estos nuevos tiempos para conseguir que la lealtad de sus clientes esté a niveles de otros sectores. Los consumidores exigirán a los bancos experiencias similares a las que disfrutan en Apple, Netflix o Amazon.

Objetivo: Mejorar la experiencia del cliente

Para desarrollar lo que en el sector se ha conocido como ABC (Agility Business Customer), se ha invertido mucho en llevar la personalización de la oferta a niveles extremos, demandados  por las generaciones más jóvenes, futuros principales clientes.  Esta ‘hiperpersonalización’ que pretende tratar con individuos en lugar de con segmentos, es tendencia y se apoya en permitir a cada cliente diseñar su cartera de productos bancarios según sus preferencias.

Como en el resto de sectores, la ‘industria financiera’ está sometida a una velocidad de digitalización creciente, siendo necesario adoptar tecnologías emergentes diferenciares o, en el peor de los casos, no quedarse atrás. Robótica e Inteligencia Artificial tienen cada vez más aplicaciones en la operativa diaria, y su uso se traslada a la oferta que estas entidades ofrecen.

Además, las Fintech que primero fueron infravaloradas y después miradas con recelo, sirven ahora como fuente de inspiración para la gran banca. Han resultado interesantes asociaciones y/o fusiones que han generado productos y servicios que enriquecen la cartera.

El desarrollo de experiencias personalizadas permite a las entidades financieras  aumentar su cuota de mercado. Además, el foco puesto en la lealtad les permitirá crecer no sólo en cantidad sino en calidad. Una base de clientes leales multiplica la rentabilidad de la cartera de los productos que se ofrecen.

A continuación, los seis ámbitos más importantes que tendrá que abordar el sector en 2021:

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1. Recuperar la rentabilidad

Este año ha empezado con este desafío bancario que no es otro que recuperar la rentabilidad del negocio. El Covid ha acrecentado más si cabe el problema, derivado de la caída de los ingresos y un entorno que continúa en los tipos de interés cero. Para salir de esta, los bancos tendrán que ser más eficientes con estructuras más ligeras, reduciendo oficinas y centrándose en los segmentos con más volumen de negocio y con más rentabilidad, además de continuar con ese proceso de concentración bancaria.

2. Los nuevos modelos de negocio

Es indiscutible que las entidades financieras tendrán que redefinirse a corto plazo. Tanto las relaciones que tienen con sus clientes como revolucionar la cultura, las estructuras, remodelar la red de distribución, etc. Pero, sin duda, el gran cambio que necesitan es el de mejor su cuenta de resultados. Para poder volver a ser rentables tendrán en muchos casos que crear nuevos modelos de negocio.

Parte de esta estrategia podría pasar por el OpenBanking o por comercializar productos a través de terceros. También, por ejemplo, por realizar la conversión a un marketplace siendo una plataforma de comercialización de productos financieros.

No podemos olvidar las tecnologías disruptivas como el Blockchain o la inteligencia artificial y de todas las opciones que pueden dar con estos avances tecnológicos. Además, las entidades financieras corren el riesgo de ser desintermediarias. Es decir, de perder la relación directa con sus clientes con el perjuicio del negocio que esto puede suponer.

3. El impulso de la transformación digital y del cambio cultural

La banca actual continúa sumida en ese proceso de cambio denominado «la cuarta revolución». Se caracteriza por una disrupción digital. Pero hay un reto que todavía necesita superar el sector, que es el cambio cultural y completo de las organizaciones. El talento y la cultura organizacional van de la mano. El nuevo talento es difícil de captar y de retener y ahora supone un reto en la fusión de las generaciones que por un lado aportan la experiencia y conocimiento de negocio mientras que los otros traen frescura y habilidades digitales. La unión de ambas será la ventaja competitiva del sector.

Infografía

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4. Data Driven

Se ha demostrado que las empresas que sustentan sus decisiones en datos logran un crecimiento financiero tres veces superior al de sus competidores menos analíticos. A día de hoy a las entidades financieras todavía les falta recorrido en ese sentido. ¿Cuáles son las barreras?

  • Una visión cortoplacista: Un cambio cultural y de decisión en cuanto a que necesitan resultados muy rápido, lo cual a veces no es tan sencillo.
  • Falta de inversión tecnológica: Estos datos tienen que ser almacenados, ordenados y analizados para poder transformarlos en información relevante que pueda ser útil para tomar decisiones de negocio.
  • Cambio cultural: Los datos no van a decir siempre lo que quiera el negocio y a veces será difícil gestionar esa dualidad entre la estrategia de negocio y lo que nos dicen los datos. Para poder superar este reto la banca tendría que trabajar en una visión conjunta de la organización orientada a resultados iniciales que sean más ágiles y tangibles.

5. Customer Centric

El Customer Centric es el producto pensado y diseñado en trono al cliente. Si algo no podemos negar es que la pandemia ha provocado un cambio muy profundo en los hábitos de consumo. Los clientes interactúan cada vez más a distancia y los bancos están obligados a encontrar ese modelo de relación optima que pasan inevitablemente por los canales digitales. Esto lo saben bien, sobre todo, los nuevos competidores de la banca tradicional, como los neobancos, que saben que es fundamental en este nuevo paradigma enfocar su negocio en torno al cliente, así como una gran experiencia de usuario para la captación y retención de los clientes.

6. Banca Segura

Por último, a medida que la interconexión crece los puntos de debilidad se multiplican. La digitalización nos ha traído algunos riesgos, como el aumento del phishing y los ciberataques en general haciéndose pasar por los bancos. Sin seguridad no hay confianza y sin confianza no hay negocio bancario, por lo que hacer la banca más segura es uno de los retos clave para 2021. Entidades como los neobancos que ya han nacido 100% digitales suelen estar protegidos en cuanto a ciberseguridad, pero sin duda, a la banca tradicional le queda mucho por avanzar.

Productos financieros tendencia en 2021  

El mundo de las finanzas, a veces visto desde fuera como algo hermético y reservado a iniciados, está asistiendo, como no puede ser de otra manera, a una vertiginosa evolución donde a veces cuesta establecer y entender tendencias. Pero la democratización que lo digital nos está trayendo no puede ser ajena a este sector. Poco a poco, algunos tabúes van cayendo y haciendo que las fronteras sean cada vez más blandas.

En este contexto, algunos productos financieros nos resultan muy familiares (incluso demasiado) mientras que otros son grandes desconocidos fuera del ámbito especializado. Podemos hablar de productos financieros de:

  • Inversión, como los fondos o acciones.
  • Ahorro, como los depósitos a plazo fijo.
  • Financiación, como las hipotecas.

Los productos financieros de inversión tienen un objetivo común, facilitar las inversiones de particulares y empresas, con enfoques muy diferentes. La principal variable, que no la única, será el riesgo asociado, de modo que habrá diferentes niveles para que cada inversor elija el más adecuado a su perfil, más conservador o más agresivo, más dispuesto a asumir un nivel de riesgo alto. En general, inversiones con mayor nivel de riesgo suelen ir asociadas con rentabilidades mayores que otras inversiones más seguras.  El plazo, el tiempo de vida de este producto, es otro importante parámetro a tener en cuenta a la hora de elegir uno u otro producto.

Los principales emisores de los productos financieros son los bancos e instituciones financieras como los neobancos, pero también los emiten empresas de seguros, corredores de bolsa, compañías de tarjetas de crédito y otras entidades.

El mundo financiero ante la pandemia

Pero en estos momentos que estamos viviendo debido al Covid-19 hay estudios que demuestran que las compañías que han tenido mayores niveles de rentabilidad presentan puntuaciones superiores a la media en términos de salud, seguridad y políticas de recursos humanos. Las empresas donde la relación con sus stakeholders es algo más que una bonita frase en su página web parece que saldrán reforzadas de esta crisis, resultando una inversión interesante para sus accionistas.

Sostenibilidad y rentabilidad se dan la mano en un contexto donde, tal vez, podamos recuperar un poco de optimismo y fe en nuestra especie. Que dure.

¿Qué te ha parecido este artículo sobre los nuevos retos de la banca tradicional con relación a los neobancos y las fintech? Deja tus comentarios y ¡comparte!

Y, por último, si quieres convertirte en un experto en Fintech y conocer de cerca qué son los neobancos, fórmate con el Master en Blockchain y Fintech. Serás capaz , entre otras cosas, de desarrollar modelos de negocio adaptados a los cambios tecnológicos que se está sufriendo en los entornos de la industria fintech. ¡Te esperamos!

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Natxo Fernández Laguna

Ingeniero industrial y Master en Gestión de Empresa Audiovisual por el IE. Socio fundador y CEO de Desberdina Films. Desarrollo su carrera durante más de 10 años como CMO de Air... Leer más

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